Libro:
Navarrra 1936, de la esperanza al terror
Murillo el Cuende
La represión en los pueblos pequeños de nuestra geografía se hace más
notoria, si cabe. que en el resto, dada la escasez de población
existente. Este es el caso de Murillete que en , 930 no llegaba a los
300 habitantes. Si le sumamos el pueblo adyacente, Traibuenas, alcanzaba
los 467.
A pesar de que en
el municipio había tierra suficiente para dar de comer a todas las
familias, la mayoría de éstas no vivían precisamente en la abundancia.
los Condes del Real y Marqués de Narras son los detentadores del Señorío
de Traibuenas.
En 1837 Y para
paliar los Bastos de la guerra carlista, el Ayuntamiento se ve obligado
a vender la corraliza de Santa Cruz, de más de 3.000 robadas.
La compró la
familia Iturralde por 13.000 reales, con la intención de construir el
»Montarrón» y preservar sus tierras de regadío de las acometidas del
río. Posteriormente esta corraliza es arrendada y repartida a los
vecinos con contratos muy elevados que se renuevan cada diez años. A
pesar de la enorme carga que les supone, los murilleses tienen que
aceptar las rentas impuestas so pena de quedarse sin tierra para
trabajar.
La recuperación
de la corraliza Santa Cruz será el caballo de batalla durante muchos
años y en torno a ella girará la actividad política local.
Con esa polémica
de fondo llegan las elecciones de abril del 31 y con ellas la República,
quedando compuesto el nuevo Ayuntamiento por cuatro concejales de UGT y
dos republicanos, presidiendo la Corporación Jesús Ederra, simpatizante
del PNV, lo cual influirá en los posicionamientos del Ayuntamiento en
favor del Estatuto de Autonomía Vasco.
La Casa del
Pueblo nace a la par, siendo éste el único local republicano del pueblo.
En febrero de 1933 Miguel Amadoz acude como delegado al Congreso
Provincial de UGT. Fue clausurada, a raíz de la Revolución de Octubre,
desde noviembre de 1934 hasta el verano siguiente en que reanudó sus
actividades, aunque no por mucho tiempo. Miguel Amadoz, Florencio Garde,
Isidro Ongay, Vicente Azpíroz, etc., son miembros de la última directiva
ugetista.
Proclamado el
alzamiento militar, transcurrió casi el primer mes sin incidentes
sangrientos. Pero el 18 de agosto son detenidos ocho vecinos a los
cuales atan con cuerdas de segadora. Ya en el camión, uno de los
detenidos,
Antonio Adot Aguirre, de 27 años,
reconoce a uno de Santacara compañero de la mili, entre los que lo
llevaban detenido. Éste lo soltó y le hizo bajar del camión. Fue el
único que se libró. En Caparroso murieron fusilados
Victoriano Aguirre, alguacil de 46
años;
Miguel Amadoz, jornalero y padre de
once hijos, a uno de los cuales,
Vicente, el mayor, de 22 años,
fusilaron con él. Otro hijo,
Marino morirá más tarde en el frente.
Isidoro Azcoiti, de 26 años;
Crisanto Irigoyen, de 27;
Suceso Lacasta de 20 Y Bienvenido
Irigoyen (Bienvenido
Sagardoy) de 46 y padre dos hijos.
El alcalde
Jesús Ederra y su cuñado
Wenceslao Zubieta, padres de tres hijos
cada uno, se libraron en esta ocasión por hallarse ambos presos en la
cárcel de Tafalla. El 21 de octubre, a raíz de la muerte en el frente
del Teniente de Requetés, Julián Castiella, fue sacada una tanda de
hombres de toda la comarca y fusilados en Monreal.
No faltaron
tampoco en Murillete los cortes de pelo a las mujeres. Por la
»peluquería» provisional instalada en el ayuntamiento, pasaron ocho
mujeres a las que además obligaron a pagar una peseta por el servicio.
Eran Pilar Aguirre, Ángeles Azcoiti, Pilar Garde, Hortensia Ardanaz,
Inés Urla, Marina Amadoz, Casilda Ederra y Nati Adot, jóvenes en su
mayoría. Andrea Urla también fue llamada pero se escapó a Pamplona.
Como en otros
lugares, las fiestas religiosas son aprovechadas en Murillo el Cuende
para afirmaciones patrióticas que enardecen los ánimos de las derechas.
Por ejemplo el día de la Inmaculada se celebra la bendición de la
bandera del requeté de la villa con presencia del Jefe local de Requetés
Emiliano Sola, el alcalde Julio Ongay y otras autoridades. El párroco
Don Crisanto Jusué bendijo la bandera manifestando: ».. como
síntesis de nuestras glorias en la bendita roja y gualda, exhorta y
requiere para que siempre como ahora vaya unido el sacerdote y el
soldado, se defienda la Patria con su fundamento, la religión católica y
si por su defensa es necesario recurrir a las armas, hacerlo virilmente
como en los días presentes, pues la Iglesia bendice el aniquilamiento
bélico del error cuando peligran esos fundamentos de la civilización y
de la Patria.»
En consonancia
con la nueva línea educativa, es destituida la maestra Ágreda Guillermo
Osés. Tras el decreto de unificación, Ramón Amadoz es ,lefe Local de
Falange y Virgilio Ongay el secretario.
Es destacable el
hecho que de los
ocho murilleses muertos en el frente »Por
Dios y por España» cinco fuesen conocidos elementos de
izquierdas.
Dos de ellos,
Marino Amadoz y
Ricardo Zubieta eran hijos de fusilados
y
Jacinto Urla
había tenido en su propia casa el centro de las izquierdas. También
Jesús Garde.
El padre
Gumersindo de Estella en su diario de fusilamientos de Zaragoza, indica
que el 15 de noviembre de 1937 asistió antes de morir a uno de Murillo
el Cuende »buena persona y correcto.»
En el campo de
los represores, Telesforo Valencia »Foro» originario de Murillete aunque
residente en Caparroso. se convirtió en una de las personas más temidas
de la zona. Su presencia causaba terror y su recuerdo quedó patente en
muchas familias. Cuando las mujeres querían meter miedo a sus hijos les
decían: »¡Que viene Foro!», Sobran comentarios.